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martes, 24 de septiembre de 2013

Invoca a tus ángeles


Los ángeles son la sustancia misma de la energía. Ellos, en su infinito movimiento, van substanciando los éteres, dándole forma al pensamiento de los hombres. Toda creación requiere de la participación, tanto de los hombres como de los ángeles. Podemos decir que son nuestra contraparte. Se dice que el hombre piensa y el ángel construye. El ángel evoluciona amando para llegar a pensar. El hombre evoluciona pensando para llegar a amar. El reino angélico, en relación con el reino humano, es femenino, y el reino humano en relación con el reino angélico es masculino.


Los ángeles siempre están presentes en nuestra meditación, por eso es muy importante que trabajes conscientemente con ellos. Los puedes invocar para que te acompañen. Al ángel se le atrae con el amor y con la belleza. Unas flores naturales, un aroma sutil, una música que eleve la vibración, son elementos que permiten el acercamiento a los ángeles.

Es importante que notes la diferencia entre los elementales y los ángeles. Los elementales son los espíritus de la naturaleza, aquellas unidades de vida que son la energía detrás de todas las formas físicas. Ellos son grandes servidores de Dios; son la vida inteligente de la materia. Pero en la meditación, como lo que queremos es unirnos al alma, no invocamos a los elementales, sino a los ángeles que, habiendo salido de la etapa elemental, están en la línea evolutiva igual que nosotros. Ellos se dirigen hacia la gran Unidad y no hacia el mundo de la multiplicidad. Hay grandes ángeles, así como hay grandes hombres; hay ángeles Maestros, así como hay grandes Maestros.

Cuando el trabajo en la meditación se hace con la participación consciente de los ángeles, los resultados son siempre muy superiores. Se nos ha dicho que la nueva etapa humano-dévica (en Oriente a los ángeles se les llama Devas) difiere de las anteriores en la unión libre y voluntaria de los ángeles y los hombres, cuando ambos, con su aceptación mutua al trabajo, forman la ecuación perfecta. De esta manera pueden unirse tan profundamente que en el vértice de energía no se puede distinguir donde empieza el ángel, dónde el hombre.

Los ángeles se están acercando a la humanidad. Este acercamiento está siendo presentido por todos. Vemos cómo hay un resurgir de la presencia angélica por todas partes. Encontramos libros, música, estatuas, pinturas, todo tipo de objetos inspirados en ellos. 

viernes, 3 de mayo de 2013

Ángeles de la Guarda (segunda parte)




La intuición es una de las maneras más utilizadas por los ángeles de la guarda para enviarnos sus señales. Por ejemplo, si en algún momento vamos manejando y ‘sentimos’ que debemos tomar otra ruta a la usual, hagámoslo. Varias veces he escuchado el testimonio de quienes han seguido el consejo de esa voz interior que les habla y más adelante descubren que había un accidente y el tráfico estaba paralizado.

Todos, sin excepción, tenemos ángeles de la guarda, no importa si creemos en ellos o no. La diferencia aquí radica en que si creemos en ellos les permitiremos a través de nuestro libre albedrío, de forma consciente, ayudarnos. Si no creemos en ellos, obviamente no les daremos la luz verde para que lo hagan y no podrán intervenir en nuestra vida, a excepción de una emergencia, en las cuales los ángeles actúan sin nuestra autorización para salvarnos de una situación de peligro.

¿Cómo nos pueden ayudar?
Los ángeles de la guarda nos pueden ayudar en absolutamente todos los aspectos del diario vivir. Desde lo más superfluo hasta lo más profundo. Ellos están dispuestos a brindarnos su ayuda hasta en aspectos como con qué color conviene vestirse hoy para lucir mejor. Algunas personas piensan que ‘es pecado’ pedir por esas trivialidades. Pero no es así. Los ángeles entienden que cada uno de estos aspectos forma parte de lo que es ‘ser humano’, así que ellos no juzgan si algo es superfluo o no. Su misión, nuevamente, es ayudarnos en todo lo que necesitemos.

De esta forma, no nos cohibamos de pedir a nuestros ángeles de la guarda que nos ayuden todo el tiempo. En realidad, ¡eso es lo que ellos esperan que hagamos! ¿Cómo hacerlo? A continuación te sugerimos una manera de llevar a cabo ese primer contacto:

Un ejercicio que se puede hacer es relajarse, respirar hondo y despacio y pedir la presencia de nuestros ángeles guardianes. Dar las gracias primero a Dios y luego a ellos por permitir ese contacto y pedir por protección en ese momento (podemos visualizar una luz blanca que envuelve el lugar donde nos encontramos). Luego, podemos iniciar con una pregunta sencilla como: ¿Qué mensaje quieren entregarme hoy? o ¿Cuáles son sus nombres?” y esperar a que la respuesta llegue. Aquí es importante recalcar que no es conveniente forzar la respuesta, pues si esto se hace, al final no será un mensaje proveniente de ellos el que llegue sino de nuestra mente que se ha interpuesto en el camino.

Así mismo, en el día a día, pidámosles a nuestros Ángeles que nos ayuden en todo lo que hacemos. Por ejemplo: Ángeles, por favor ayúdenme a encontrar un taxi pronto. Ángeles, háganme sentir si es bueno o no llamar a esa persona, etc. Y confiar en lo que se perciba en el momento. Recuerda, la primera impresión o sensación es la que cuenta. Luego, es la razón la que esta actuando y puede confundirse.
El secreto está en no presionar las respuestas, sino soltarse, dejar que lleguen. Si estos ejercicios se hacen con constancia, es seguro que los mensajes llegarán.

martes, 25 de septiembre de 2012

Misión de los Ángeles



Ángel es el término genérico para un conjunto de seres inteligentes y con sentimientos profundos entre cuyas responsabilidades se encuentra la organización armoniosa del Universo habitado.

Muchas tareas les han sido asignadas no solamente en la tradiciones Judía y Cristiana, sino también en otras culturas y religiones. La gente les ha buscado y confiado en ellos por 4000 o más años. Los ángeles son enviados por Dios a traer la verdad, especialmente grandes verdades, a personas específicas en situaciones críticas. La verdad más grande es que Dios está con nosotros y para nosotros, y los ángeles están aquí como una parte de eso, como sus mensajeros, y ese es el significado de Ángel, en griego, mensajero. El mensaje de Dios puede ser una advertencia, o enviarnos confort en momentos de peligro o temor.

Los ángeles no están allí para entrometerse en nuestros asuntos, sino como nuestros ayudantes para responder a la verdad, nos orientan en la manera que Dios quiere que actuemos ante una situación específica, y a veces nos instan a tomar una acción específica.
Los ángeles tienen sentimientos, se alegran y entristecen, no tienen género. No negocian, a menos que Dios los inste a ello, no decaen o mueren, puesto que son seres espirituales. Ellos oran por nosotros, y nos guían hacia la verdad, existen para alabar a Dios y portar el mensaje y la tarea para la que Dios los envía. Se presentan ante la gente de todas las religiones, o incluso ante gente sin creencias, cuando Dios quiere que ellos escuchen.

Gente de muchas épocas y culturas insiste que los ángeles tienen otra tarea: la de proteger a las personas. Philo, el gran filósofo Judío, describió su papel protector de Ángel Guardián. Jesús habla de niños como teniendo sus ángeles propios. Santo Tomás de Aquino insistió que Dios da a todos su propio ángel guardián.

No somos simples entes físicos. Poseemos una gran dimensión espiritual. Nuestros ángeles cuidan de nosotros y nos ponen en contacto con nuestro propósito y nuestra misión en esta vida. Podemos perder el contacto con nuestro ángel pero nunca dejará de velar por nosotros, siempre estará allí, en el trasfondo, cuidándonos en cada paso que damos y deseando brindarnos su consejo y soporte cuando se lo solicitemos. Nada es imposible para ellos.