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martes, 10 de septiembre de 2013

La Relajación




Como paso previo a la meditación, es muy importante aprender a relajarte. Observa cuán tenso puedes estar en algunos momentos del día. La vida moderna con sus incesantes prisas, nos induce a contraernos en exceso, por tal motivo, el relajarnos es casi tan necesario como comer. De esta manera podemos soltar las tensiones que suelen convertirse en insidiosos venenos que nos enferman o nos hacen sufrir.

Hay un ejercicio muy bueno que puedes hacer muchas veces al día. Por un minuto suelta lo que estás haciendo, retírate a una habitación tranquila y acuéstate en el piso o sobre una cama con los brazos y piernas relajados. Imagínate que te sumerges en un océano de luz. No pienses en nada, quédate sumergido en la luz. Cuando te levantes, te habrás recargado. Puedes también pararte frente a una ventana y con los brazos abiertos respirar profundamente, imaginándote que inhalas luz y exhalas todas tus tensiones. Lo repites varias veces y luego, con el poder de tu imaginación, visualizas que la luz circula a través de todas tus células y de todos tus órganos y al exhalar la dejas salir para iluminar, alumbrar y ayudar al mundo entero.

Como preparación para la meditación puedes hacer el siguiente ejercicio: te acuestas en el piso y tensas todo tu cuerpo. Como si trataras de entrar en el piso, por un minuto, empujas tu cuerpo hacia abajo. Entonces, empezando por los dedos de los pies, vas soltando, parte por parte, todo tu cuerpo, hasta llegar a la cima de tu cabeza, mientras imaginas que una luz blanca y resplandeciente te rodea y te penetra.

viernes, 3 de mayo de 2013

Ángeles de la Guarda (segunda parte)




La intuición es una de las maneras más utilizadas por los ángeles de la guarda para enviarnos sus señales. Por ejemplo, si en algún momento vamos manejando y ‘sentimos’ que debemos tomar otra ruta a la usual, hagámoslo. Varias veces he escuchado el testimonio de quienes han seguido el consejo de esa voz interior que les habla y más adelante descubren que había un accidente y el tráfico estaba paralizado.

Todos, sin excepción, tenemos ángeles de la guarda, no importa si creemos en ellos o no. La diferencia aquí radica en que si creemos en ellos les permitiremos a través de nuestro libre albedrío, de forma consciente, ayudarnos. Si no creemos en ellos, obviamente no les daremos la luz verde para que lo hagan y no podrán intervenir en nuestra vida, a excepción de una emergencia, en las cuales los ángeles actúan sin nuestra autorización para salvarnos de una situación de peligro.

¿Cómo nos pueden ayudar?
Los ángeles de la guarda nos pueden ayudar en absolutamente todos los aspectos del diario vivir. Desde lo más superfluo hasta lo más profundo. Ellos están dispuestos a brindarnos su ayuda hasta en aspectos como con qué color conviene vestirse hoy para lucir mejor. Algunas personas piensan que ‘es pecado’ pedir por esas trivialidades. Pero no es así. Los ángeles entienden que cada uno de estos aspectos forma parte de lo que es ‘ser humano’, así que ellos no juzgan si algo es superfluo o no. Su misión, nuevamente, es ayudarnos en todo lo que necesitemos.

De esta forma, no nos cohibamos de pedir a nuestros ángeles de la guarda que nos ayuden todo el tiempo. En realidad, ¡eso es lo que ellos esperan que hagamos! ¿Cómo hacerlo? A continuación te sugerimos una manera de llevar a cabo ese primer contacto:

Un ejercicio que se puede hacer es relajarse, respirar hondo y despacio y pedir la presencia de nuestros ángeles guardianes. Dar las gracias primero a Dios y luego a ellos por permitir ese contacto y pedir por protección en ese momento (podemos visualizar una luz blanca que envuelve el lugar donde nos encontramos). Luego, podemos iniciar con una pregunta sencilla como: ¿Qué mensaje quieren entregarme hoy? o ¿Cuáles son sus nombres?” y esperar a que la respuesta llegue. Aquí es importante recalcar que no es conveniente forzar la respuesta, pues si esto se hace, al final no será un mensaje proveniente de ellos el que llegue sino de nuestra mente que se ha interpuesto en el camino.

Así mismo, en el día a día, pidámosles a nuestros Ángeles que nos ayuden en todo lo que hacemos. Por ejemplo: Ángeles, por favor ayúdenme a encontrar un taxi pronto. Ángeles, háganme sentir si es bueno o no llamar a esa persona, etc. Y confiar en lo que se perciba en el momento. Recuerda, la primera impresión o sensación es la que cuenta. Luego, es la razón la que esta actuando y puede confundirse.
El secreto está en no presionar las respuestas, sino soltarse, dejar que lleguen. Si estos ejercicios se hacen con constancia, es seguro que los mensajes llegarán.

martes, 28 de agosto de 2012

Cómo llenar tu vida de energía positiva (segunda parte)



Aquí están las medidas que puedes llevar a cabo para llenar tu vida con energía positiva. Siguiendo estos consejos te sentirás mucho mejor. ¡Haz la prueba!

1- Haz ejercicio diariamente para descargar el estrés y producir energía en las células a través de la circulación. Este ejercicio puede ser tan sencillo como caminar.

2- Mantente en contacto con la naturaleza asegurándote de tener plantas a tu alrededor, visita sitios naturales y crea espacios de trabajo con vistas a zonas verdes. Ya que todo ser viviente emana energía, es por esto que nos sentimos renovados cuando paseamos por zonas de mucha vegetación o cuando observamos la naturaleza.

3- Toma tiempo en el día y antes de acostarte para hacer ejercicios de respiración, meditar y orar. Esto renueva nuestra energía poniéndonos en contacto con la fuente de vida que es capaz de equilibrarnos nuevamente.


4- Date un masajes con profesionales que puedan reequilibrar tu organismo a nivel físico. Recuerda que el estrés desequilibra la columna y los músculos obstaculizando el paso de la energía a través de nuestro cuerpo.

5-Crea emociones positivas dentro de ti como: el amor, la pasión, el agradecimiento. Para lograr esto es necesario estar conscientes de las cosas positivas a nuestro alrededor y dar gracias a Dios por ellas. Señalar lo que nos parece hermoso como una puesta del sol, un árbol, unas flores o algo que fue construido o creado por alguien, ayuda a crear energía positiva en nosotros y en los que nos escuchan. Señalar lo que sí nos gusta de otros es otra manera de generar amor.

6- Dar. Se ha comprobado que la energía de las personas aumenta cuando dan, es por esto que la "ley del dar" produce automáticamente un nivel mayor de energía en aquel que está dando.

7- Evita personas negativas que te hacen sentir drenado de energía. Si tienes personas a tu alrededor, cuya energía no es compatible con la tuya, pero tienes que convivir con ellas, es importante lograr un respeto mutuo donde las actitudes de esa o esas personas no te afecten. Esto se puede lograr subiendo la energía de uno mismo y del otro con palabras y actos de amor, limitando las interacciones y cuando éstas tienen que ocurrir y drenan tu energía, busca el tiempo para meditar y recargarte.

8- Perdonar. Una de las emociones que más baja los niveles de energía es la rabia, el odio y la amargura que se mantienen en el organismo debido a la falta de perdón.

9- Relaciónate con personas que te nutren. Asiste a talleres, terapias, meditaciones, reuniones y otras actividades que produzcan crecimiento.

10- Consiéntete con baños largos y relajantes, libros y películas positivas, buenas conversaciones y buenas relaciones.

Entender nuestros niveles de energía es clave para tomar las medidas necesarias para volver a nuestra fuente interna de energía, que es capaz de renovarnos y darnos nuevas fuerzas.

Recuerda siempre volver a la esencia de vida pura en ti, ésta es tu energía vital.