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martes, 12 de marzo de 2013

El instrumento mas poderoso que tenemos, el poder de nuestra mente



Si tienes una actitud mental saludable, crees en ti mismo, y tomas acción, entonces estas creando las intenciones, energías, vibraciones y expectaciones para atraer hacia ti lo que deseas, incluyendo el nivel de bienestar. A esto se le llama la Ley del la Atracción. Esta atracción tiene dos vertientes la positiva y la negativa, siempre dependerá de tu manera de enfocar, pensar y actuar.

Nada está detenido en el universo y, por consecuencia, todo está en una permanente vibración en tu vida. Cuando tú estás en un estado de paz y de quietud interior, significa que estás vibrando en armonía. Todo es energía. Un pensamiento es energía. Cuando este pensamiento se materializa, es porque la vibración de esa energía ha reducido la velocidad de su vibración. Pensar es como arrojar una piedra a un estanque. Cuando arrojas la piedra y ésta cae al agua, puede verse la vibración que produce.


Un pensamiento positivo vibra con más velocidad, que un pensamiento negativo. Cuando vibras positivo, tú atraes personas, cosas o situaciones que posean la misma vibración de armonía, de alegría. Si tu vibración es positiva y entras a un ambiente negativo, tú puedes percibirlo (es cuando esa persona o lugar no es de tu agrado y pensamos "me da malas vibraciones"), entonces se produce como un corto-circuito interior. El amor, es la más alta escala de vibración. Si bajas la vibración del amor, aparecerán las manifestaciones de su opuesto, es decir, los celos, el remordimiento, el rencor o su opuesto extremo, el odio. Lo que realmente se manifiesta es la falta o ausencia del amor en todos tus actos.

Todo lo que haces, tiene una reacción. Toda causa tiene un efecto. No existen las casualidades. Lo que recibes, es el producto de lo que das. Es importante que consideres que tu primera manera de dar es a partir de la mente. Los pensamientos son causas, las cuales suceden sus efectos. La vida es una constante siembra y cosecha. La siembra es la causa; la cosecha, el efecto.

Analiza lo que expresas con tu boca, porque el lenguaje es el reflejo de tu pensamiento.

Aprende a observarte a ti mismo cada uno de los pensamientos de tu mente y sus reflejos en el lenguaje y tus emociones. Observa también a las personas y podrás entender aún más este principio. Si ves a una persona triunfadora, pon atención a su rostro, su manera de caminar, sus relaciones, su compromiso con sus metas; todos estos son el resultado de su mente. Si observas a un individuo que se queja, critica y juzga, podrás notar también cómo es su vida, su manera de caminar, sus gestos, sus relaciones.

Eliminar completamente de tu mente las expresiones negativas como: "no quiero…", "no sé…" o "no puedo", "no valgo", "no soy capaz", "no tengo fuerza", "soy un desastre", "tengo mala suerte", "todo me sale mal" "no me quiere" "es culpa mía" "yo lo he buscado y por eso me pasa"...etc... y sustituye principalmente por: Si puedo", "soy capaz", "tengo fuerza" "soy luz", "soy energía" "todo se arreglará"...

Ante cada problema, relájate, piensa que eres capaz de solucionarlo, elimina la ofuscación. Repite una y otra vez que lo solucionarás, y se arreglará.

Imagina a tu familia mejor, a tu trabajo, tus amistades, tu cuerpo físico (salud). Es decir, VISUALÍZALOS mejor, cerrando los ojos y viendo lo que tú deseas mejor de lo que ahora es. Hazlo con creencia en tus pensamientos e imágenes, ten fe y creencia en ti mismo. Porque ¡tu puedes!.

Importante:
*No te sientas culpable por un pasado negativo, errar es humano y el presente se puede mejorar, se trata de rectificar y solucionar, no de culpabilizarse.

*Sólo eres responsable de tus actos, por consiguiente no te culpabilices de lo que hagan lo demás componentes de tu familia, genera un buen clima y crea un ambiente agradable en tu hogar.
*Se siempre agradecido por lo que ya tienes aunque esto sea escaso, siempre podrás mejorarlo.

*No pidas con egoísmo, por que aunque puedas lograrlo de igual manera lo perderás.

Tú tienes la fuerza y la luz interior para conseguir lo que te propongas. 

lunes, 8 de octubre de 2012

La meditación




Qué es meditar...  cómo se puede aprender a meditar ¿para qué sirve aprender a meditar?


Lo que comúnmente se denomina como meditación es una experiencia supremamente subjetiva. Para un monje la meditación bien puede ser un estado sublime de oración a través del cual busca alcanzar un nivel de éxtasis místico. En el otro extremo tenemos a personas, para quienes la meditación equivale a sentarse frente a una vertiente a observar el agua bajando entre las piedras con el fin de proveer un descanso a la mente del agobio y las preocupaciones diarias.

Las técnicas del proceso son tan diversas como las experiencias que se obtienen. Hay personas que cierran los ojos y pierden toda consciencia de su realidad presente cuando entran en distintos niveles de meditación; otras se valen de elementos físicos para concentrar su atención, como el agua  o una vela, y permanecen todo el tiempo con los ojos abiertos.

No importa el método que se emplee o la intensidad de la experiencia, el objetivo de toda meditación es alterar las ondas cerebrales para entrar, a voluntad, en niveles de consciencia distintos a nuestro estado normal. Más aún, se ha comprobado científicamente que cuando la persona pasa de un estado de consciencia a otro (cuando las ondas cerebrales registran niveles de alfa, beta, delta, teta, gama, etc.) se producen también cambios fisiológicos en el cuerpo (las extremidades aumentan de calor, al dormir se producen movimientos rápidos con los ojos, disminuyen las palpitaciones del corazón, etc.). Esto quiere decir que controlando MENTALMENTE el proceso de la meditación estamos, a la vez, controlando nuestro cuerpo. Este dato es muy importante tener en cuenta porque nos ofrece una prueba más de que con la mente podemos controlar las funciones y estado del cuerpo.


El cerebro desempeña funciones específicas cuando se encuentra en cada uno de los distintos niveles de consciencia. Cada nivel de consciencia se distingue por el tipo de frecuencia de las ondas cerebrales que se emiten y las actividades que pueden llevarse a cabo en cada nivel. Por ejemplo, cuando la persona está dormida, las ondas cerebrales registran un nivel delta. Cuando estamos concentrados en algo, las ondas cerebrales registran un nivel beta. Si se miden las ondas cerebrales de un monje en profunda meditación descubrimos que está emitiendo ondas cerebrales al nivel de gama. De manera que, dependiendo del nivel de las ondas cerebrales en que se encuentra el cerebro, nos resulta posible desempeñar plenamente ciertas funciones como sería el sueño, la concentración o la profunda meditación.

Por lo general, al empezar una meditación, se comienza con un proceso de concentración mental, disciplina, perseverancia y sobre todo práctica. El cometido es, con nuestra intención, lograr generar las ondas cerebrales que nos llevan a los distintos niveles de consciencia en los cuales podemos desempeñar diferentes funciones. Pero, más allá de un esfuerzo consciente de concentración, ¿existen otras formas de controlar las ondas cerebrales? ¡Sí!

Uno de los medios más efectivos (y fáciles) es el sonido (música, tonos, vibraciones, sonidos de ambiente, etc.). A eso se debe el uso de cánticos, plegarias con sonidos repetidos (como las letanías del rosario), himnos, campanas, tambores, etc. de los cuales se han valido todas las religiones y ritos a través de la historia. El sonido puede hacer que sin ningún, o poco esfuerzo de nuestra parte, se alteren la ondas cerebrales llevándonos rápidamente a distintos niveles de consciencia.


La meditación es una experiencia que va madurando y evolucionando a medida que aprendemos a controlar conscientemente el proceso. Pero ¿por qué o para qué necesitamos esforzamos en aprender a meditar?

Son muchas las personas que viven toda su vida sin el menor interés en sentarse con las piernas cruzadas a meditar... ¡no por ello sus vidas dejan de ser altamente productivas y satisfactorias! Más aún, en las culturas occidentales la meditación no es algo que se propicia de manera alguna. Sin embargo puede proveernos beneficios realmente importantes en nuestra vida cotidiana. 

martes, 28 de agosto de 2012

Cómo llenar tu vida de energía positiva (primera parte)



Sentirse drenado, cansado y agotado al final del día, es síntoma que las relaciones, las emociones y el ambiente donde uno se ha movido, no han sido propicios para la renovación de la energía vital. El ser humano, no es sólo una estructura física hecha de moléculas, sino como todo lo demás, está compuesto por campos de energía. Cada célula del cuerpo humano transforma y renueva su energía. Cuando hay salud, esta energía se emana hacia el espacio.

Sin embargo, hay ciertas condiciones que drenan esta energía vital. Los estados emocionales de las personas transforman la energía en positiva o negativa; de esta forma no sólo somos afectados por nuestro estado emocional, sino también por el de las personas que nos rodean.

El amor, el entusiasmo, la pasión, la alegría y el agradecimiento son ejemplos de emociones que tienen la capacidad de emitir mayores niveles de energía positiva. Por el contrario el temor, la ansiedad, el odio, la envidia y la confusión emiten energía negativa que tiene el efecto de agotar no sólo a la persona que lo está sintiendo, sino también a aquellos que lo rodean.  Los humanos tenemos una energía que puede reaccionar sobre la energía de otros a distancia o de cerca. Una persona puede tener un efecto sano o insano sobre otro, sólo con su presencia.

El campo de energía humana de una persona puede ser armonioso o discordante con el de otro; además puede tener el efecto de nutrir a otro o por el contrario, drenar su energía. Entender esta relación entre la energía que tenemos, la energía de aquellos que nos rodean y la de nuestras emociones, es clave para poder renovarnos y volver a la esencia interna generadora de energía que está dentro de todo ser humano. Esa energía es llamada desde hace 5000 años en la India y en la China, aliento de vida, el "Prana" o el "Qi" .

Estar alerta a las señales de agotamiento, cansancio y de sentirse drenado de energía es importante para poder tomar las medidas a tiempo para renovar la energía y evitar así el desequilibrio energético, tanto físico como mental, que produce con el tiempo enfermedades. En nuestro siguiente artículo te diremos algunas medidas que puedes implementar. ¡Espéralo!