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miércoles, 16 de octubre de 2013

CÓMO LOGRAR LA PAZ INTERIOR (segunda parte)



La meditación y la meditación en oración nos ayudan a trasladar nuestra atención al momento presente y al control de nuestra mente y de nuestro espíritu. Nos vuelve a traer a casa. Podemos soltar nuestras preocupaciones y estar abiertos y conscientes de la presencia divina. No conocemos otro medio más eficaz para conseguir la paz interior. Destinar un rato cada día a esta actividad será el mejor de los remedios para todos los males que acechan al hombre actual.

Los avatares de la vida cotidiana consumen un esfuerzo enorme. Los conflictos interiores agotan nuestros recursos. Se pierde la paz. Nos quedamos tan inmersos en la resolución de esta guerra interior que nos queda poca energía para hacer en el mundo algo más que ir tirando. Y existen momentos en los que incluso ir tirando es difícil.

El problema no es que falte energía, aunque nos sintamos cansados y fatigados. Tenemos la energía. El problema es que ésta está fragmentada. Necesitamos claramente encontrar una base firme para nuestro bienestar interior. La Paz Personal es esa base.

De modo que declaramos una tregua interior. Nos permitimos momentáneamente retirarnos de la batalla encarnizada. Nos tomamos un tiempo de sosiego. Somos conscientes de nuestras batallas y de nuestro agotamiento. 

Esta conciencia nos sitúa en una encrucijada decisiva. Uno de los caminos conduce de nuevo a la batalla. El otro conduce al distanciamiento, a la liberación y a la paz interior.

El camino de la reflexión y la meditación nos lleva a una nueva perspectiva. Nos damos cuenta de que nuestros conflictos interiores no son eternos. Pero no debemos mantenernos distanciados de nuestro deber de obrar. La energía que alimentó antes nuestra encarnizada batalla interna puede ser utilizada ahora para vivir creativamente. Con la práctica, nos volvemos centrados y serenos. Nuestra energía emocional y espiritual se dispara entonces hasta las nubes. Y estamos preparados, recargados, renovados para prestar servicio a nuestro mundo.

La paz personal engendra energía. Nuestro incremento eficaz de energía física y espiritual es consecuencia de nuestro descubrimiento de la paz interior. Y su empleo más efectivo significa que tenemos menores probabilidades de derrochar sus preciosos recursos en preocupaciones, lamentaciones, culpabilidades e indecisiones. Éste es un paso de gigante hacia la paz interior al nivel espiritual más elevado.

Cuando avanzamos por el camino de la paz interior ésta nos ayuda a convertirnos en verdaderos pacificadores; pero no en el sentido habitual de resolver las contiendas de otras personas o de otros pueblos. Por el contrario, nos convertimos en pacificadores cuando producimos la serenidad en nuestras almas. Entonces nos llenamos de un poder positivo, de un espíritu que nos carga de energía. Y cuando esa energía se utiliza para el bien, aumenta. Satisfará todas nuestras necesidades, y fluirá para ayudar a otros.

Creemos que la paz interior, que la paz personal es la energía vibrante que puede curar al mundo, que puede producir la paz entre las naciones. Creemos que la paz interior, la paz personal, puede traer al mundo una armonía duradera.

En realidad, los actos sencillos son las cosas que cambian nuestras vidas y nuestro mundo. La búsqueda consciente de la paz es uno de ellos. Si nos tomamos en serio la búsqueda de la paz interior nos convertiremos en libertadores.
Liberemos, renovemos.

martes, 17 de septiembre de 2013

La Concentración



La concentración es el arte de mantener tu mente en el lugar que conscientemente le destinas. Desarrollar la concentración no sólo te ayudará a lograr una más profunda meditación sino que te permitirá utilizar tu mente más eficientemente.

Puede suceder que cuando quieras meditar comiences a pensar en otra cosa completamente ajena al tema de la meditación. La técnica para poder superar esta situación consiste en observar el pensamiento que viene a tu mente sin resistir ni pelear. Si te molestas, le das fuerza y no te puedes liberar de él. Si te quedas simplemente observándolo, solito se va.

Si quieres desarrollar el poder de la concentración en la vida diaria, puedes hacer los siguientes ejercicios:
a.- Observa un lugar y luego trata de recordar lo que has visto, incluyendo todos sus detalles.
b.- Cuando escuches música, sumérgete en la melodía sin pensar en otra cosa y trata de distinguir los diferentes sonidos que la componen.
C.- Observa un objeto cualquiera, puede ser una vela, una flor, un árbol. Cada vez que tu mente piense en otra cosa, amorosamente la vuelves hacia el objeto.
Los ejercicios de concentración son muy sencillos. Lo importante es la perseverancia que tengas. Si te esfuerzas, los frutos recompensarán, con creces, tu trabajo.

martes, 10 de septiembre de 2013

7 CLAVES PARA UNA BUENA MEDITACIÓN




Puedes hacer varias cosas que van a apoyar significativamente tu habilidad para meditar. Tal vez parezcan sutiles al principio, pero recuerda que la meditación misma es cultivar las partes superiores y más sutiles de nuestro ser. La experiencia lo enseña: estas seis claves juntas pueden cambiar mucho las cosas. ¡Pruébalas y averígualo tú mismo!

Clave 1: Encuentra un lugar especial
Es importante preparar un lugar especial que sólo emplearás para meditar. Si dispones de una habitación ¡estupendo!, pero será suficiente con que reserves una esquina en tu dormitorio, por ejemplo. Este será el espacio sagrado para tu descubrimiento interno, por eso conviene prepararlo de manera que te inspire lo máximo posible.

-Cubre una mesita baja o un estante con una tela limpia, blanca o de algún color claro que te guste.
-Pon una vela y una flor fresca si es posible.
-Quizás también te guste quemar algo de  incienso.
Todas estas cosas sirven para crear una atmósfera meditativa.

Clave 2: Prepárate Físicamente
Tu viaje espiritual tiene lugar en y a través de tu cuerpo físico. He aquí cómo puedes prepararlo para la meditación:
-Báñate antes de la práctica. Si no puedes hacerlo, lávate al menos la cara y las manos.
-Ponte ropa limpia, ligera y cómoda; preferiblemente de un color claro.
-Quítate los zapatos para meditar. ¡Los pies también necesitan un descanso!

Clave 3: Siéntate relajado, siéntate derecho
No es necesario sentarse en una postura yóguica específica para meditar. Si puedes sentarte cómodo en un cojín en el suelo, eso es lo mejor. Si no, utiliza una silla o una banca de meditación. Lo importante es permanecer quieto y relajado, mantener la espalda recta, y tener una flor o una vela a la altura de los ojos.

Algunas personas preguntan si es correcto meditar acostado; no se recomienda, ¡a menos qué te interese más dormir que meditar!

Clave 4: Sin prisa pero sin pausa se alcanza el objetivo
Al principio es suficiente con cinco o diez minutos de meditación al día. Tal vez te sientas tentado a hacer más, pero es mejor ir despacio y sin pausa. La meditación es como un músculo interno que estás fortaleciendo a paso lento pero seguro. Si lo haces trabajar en exceso, el músculo se resiente; si meditas más de diez minutos y sientes tensión o dolor en la cabeza, sabrás que has ido más allá de tu capacidad.
A medida que tu práctica vaya madurando, podrás dedicar más tiempo, y tu meditación se volverá más intensa.

Clave 5: Elige el Momento Adecuado
Concierta una cita contigo mismo para practicar cada día a la misma hora.  Al igual que alimentas tu cuerpo físico varias veces al día a determinadas horas, considera la meditación como el alimento de tu vida interna y dedica cada día un tiempo especial para tus ejercicios. El mejor momento es por la mañana temprano, antes de entrar en las actividades diarias. Así la paz que obtienes de la meditación matinal impregnará el resto de tu día.

Si sientes que no puedes prescindir de diez minutos al comienzo de la mañana para practicar, levántate entonces diez minutos antes y medita. El incremento de energía y bienestar que derivas de la meditación, compensará con creces esos minutos de sueño “perdidos”.
A muchas personas les gusta meditar otros diez minutos al volver del trabajo, para ayudar a limpiarse del estrés del día. Tal vez también quieras meditar justo antes de acostarte. Esto te va a ayudar a dormir más profundamente.
Puedes adaptar estas recomendaciones a tu estilo de vida, o adaptar tu estilo de vida a estas recomendaciones; en cualquier caso, lo más importante es que practiques con regularidad cada día y a la misma hora.

Clave 6: Practica antes de comer
Se recomienda que la hora de meditación no sea justo después de una comida principal. Tu ser interno estará intentando volar alto, como un pájaro, pero tu cuerpo será un lastre excesivo. Después de una comida grande, espera una  o dos horas antes de meditar.
Preferiblemente deberías practicar antes de comer. Por otra parte, la meditación no será muy efectiva si tienes hambre.  Si se acerca tu hora de meditar y tienes hambre, bebe algo de jugo o de leche, o come una fruta; lo justo para aplacar por un rato la sensación.

Clave 7: El Poder de la Música
Pon  música de meditación a volumen suave mientras practicas los ejercicios; el mero hecho de escucharla y absorber la conciencia pacífica y armonizadora de esta música, te ayudará a sentir la profunda quietud interior de la meditación.

La Relajación




Como paso previo a la meditación, es muy importante aprender a relajarte. Observa cuán tenso puedes estar en algunos momentos del día. La vida moderna con sus incesantes prisas, nos induce a contraernos en exceso, por tal motivo, el relajarnos es casi tan necesario como comer. De esta manera podemos soltar las tensiones que suelen convertirse en insidiosos venenos que nos enferman o nos hacen sufrir.

Hay un ejercicio muy bueno que puedes hacer muchas veces al día. Por un minuto suelta lo que estás haciendo, retírate a una habitación tranquila y acuéstate en el piso o sobre una cama con los brazos y piernas relajados. Imagínate que te sumerges en un océano de luz. No pienses en nada, quédate sumergido en la luz. Cuando te levantes, te habrás recargado. Puedes también pararte frente a una ventana y con los brazos abiertos respirar profundamente, imaginándote que inhalas luz y exhalas todas tus tensiones. Lo repites varias veces y luego, con el poder de tu imaginación, visualizas que la luz circula a través de todas tus células y de todos tus órganos y al exhalar la dejas salir para iluminar, alumbrar y ayudar al mundo entero.

Como preparación para la meditación puedes hacer el siguiente ejercicio: te acuestas en el piso y tensas todo tu cuerpo. Como si trataras de entrar en el piso, por un minuto, empujas tu cuerpo hacia abajo. Entonces, empezando por los dedos de los pies, vas soltando, parte por parte, todo tu cuerpo, hasta llegar a la cima de tu cabeza, mientras imaginas que una luz blanca y resplandeciente te rodea y te penetra.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La meditación, una gran aventura interna



¿Cuántas veces has sentido que necesitas descansar del correr incesante de la vida moderna? ¿Cuántas veces has querido salirte del ruido y entrar en el silencio, pero tus pensamientos no paran de repetir cosas que ya no quieres escuchar? Es muy común en nuestros días encontrarte tenso, malhumorado, apretado y no saber qué hacer para aliviar la situación. Estamos viviendo una vida de grandes tensiones que le exigen al ser humano una estabilidad muy grande para no caer en el tan temido estrés, mal común en nuestros días.

El hombre moderno, que es un gran ejecutor, ha olvidado introducirse en sí mismo, ha olvidado ir al lugar en donde está su mayor fortaleza y su fuente de sabiduría. La vida moderna parece estar hecha para evitar, en todo momento, la mirada interna. Se han alcanzado grandes logros en el campo de la tecnología pero no sabemos introducirnos en nosotros mismos, no sabemos buscar la fuente que nos calma la sed y nos da el equilibrio necesario para vivir mejor.

La gran aventura interna comienza con la meditación. Esta es la puerta de entrada a los parajes secretos de tu mundo interno. Es el método que te lleva al contacto con tu propia fuente de vida. Cuando decides meditar, estás encaminándote al reino de la luz y del amor porque solo, en lo profundo de tu corazón, encontraras el equilibrio y la felicidad que has estado buscando.

La meditación se ha definido de muchas formas. Vamos a darte una formulita fácil de entender. Decimos que meditar es hacer que tus emociones y tu mente guarden silencio para que puedas escuchar la voz del alma, de ese ser maravilloso y divino que eres en verdad. Por lo tanto, el objetivo de la meditación es hacer contacto con el alma. Allí está la fuente de sabiduría y de verdad, allí está el amor que se da sin pedir nada a cambio, allí están la fortaleza, el poder y la voluntad. Son tus tesoros, los de verdad, no como aquellos de hierro y de plástico, de cemento y de vidrio, de piedras y metales; y están compuestos de una sustancia muy sutil que tiene la particularidad de no desgastarse o acabarse; nadie te los puede robar y no se devalúan.

Cuando, a través de la meditación, te pones en contacto con tu alma, tu vida comienza a cambiar. Es como si abrieras una llave por donde fluye una energía muy especial que tiene el poder de hacer nuevas todas las cosas. Algo parecido a cuando te enamoras. Tú sabes lo especial que es estar enamorado. La calle vieja de repente es la más bonita porque te conduce a la reunión con el amado o la amada, el sol parece que alumbra mucho más y las estrellas toman un nuevo brillo. Nos inspiramos y sorpresivamente nos hacemos poetas.

Esta misma transformación ocurre cuando, por medio de la meditación, hacemos contacto con el alma. Es tan notorio que si tienes un espejo cerca y te observas al momento de salir de la meditación, lo vas a notar. Y lo van a notar también tus familiares y amigos porque, como el amor, el contacto con el alma no se puede esconder, se nota.

¿Porqué es así? ¿Porqué el parecido? Porque el alma es la fuente de todo tu amor y hacer contacto con tu alma es como hacer contacto con tu otra mitad, con eso que te falta para sentirte completo.

Dios es amor y el alma es un pedacito de Dios. Es tu parte divina. Y es también la parte divina de todos. Lo divino en ti es lo mismo que lo divino en todos los demás seres humanos.

Con la meditación recuperamos la memoria de nuestro origen divino y nos salimos de la memoria del reino animal que nos hace creer en la muerte, en la carencia, que nos hace ser posesivos y egoístas, nos limita con su sentido de propiedad y posesión y nos encierra en nuestras pequeñas propiedades privadas cuando todo el universo es nuestro patrimonio.

Con la meditación comienzas a descubrir tu verdadero mundo. Un mundo de armonía y belleza, de luz y amor, de fuerza y sabiduría. Un mundo que es tuyo; sólo tienes, simplemente, que decidirte a entrar y, poco a poco, los esplendores de tu alma comenzarán a introducirse en tu vida diaria.

lunes, 26 de agosto de 2013

Cómo iniciarse en la meditación




La meditación es el acto de alterar nuestro estado de conciencia para desocupar nuestra mente de pensamientos y así experimentar calma y tranquilidad. Al aplacar el torrente de imágenes y palabras que nos ocupan la cabeza, logramos vivir plenamente el momento presente y conectarnos con la fuente interior de nuestro ser.

Se ha demostrado que la meditación tiene numerosos para la salud y es útil en el manejo del estrés y la enfermedad.

Es frecuente confundir la meditación con técnicas de relajación, visualización o concentración. Aunque la relajación es necesaria para meditar y también una consecuencia de ello, la meditación es algo más profundo y sublime. A pesar de que al meditar nos concentremos en la experiencia en sí o quizás tengamos revelaciones en forma de imágenes, éstas son más una consecuencia del estado meditativo en que estamos, que la intención o descripción de éste.

La meditación requiere práctica y paciencia, pero nunca esfuerzo mental o físico. Puede practicarse en la quietud o el movimiento; en el silencio o en medio del ruido. Por ejemplo, no es inusual para quien tiene experiencia en meditación, hacer sus quehaceres diarios en estado meditativo, e incluso existen técnicas que involucran moverse al compás de la música o un ejercicio intenso. Lo común en todas estas maneras de meditar es la búsqueda de un silencio interno donde la persona se centra en el presente sin ninguna distracción mental.

Antes de comenzar, ten en cuenta estos puntos:
1.         Infórmate y conoce las opciones. Existen diferentes técnicas para meditar y es importante escoger la más acorde con nuestras necesidades y habilidades, para así facilitar el proceso. Por ejemplo, si te atrae más la música que el silencio o el baile que la quietud, quizás una danza derviche (práctica mahometana) sea aconsejable; si prefieres no empezar de cero y necesitas apoyo en el proceso, entonces de pronto la meditación guiada sea mejor opción.

2.         Reserva el lugar y el momento. Nuestro cuerpo funciona de diferente manera basado en el horario y hábitos que manejamos, y también reacciona distinto al cansancio y el estrés. Si eres nuevo en la práctica de la meditación elije un momento del día donde estés alerta. Empezar a meditar a media noche después de un día de trabajo intenso quizás conlleve a quedarse dormido en la mitad de la sesión. Así mismo, elije un lugar de tu hogar o trabajo donde puedas meditar sin interrupciones y donde te sientas cómodo y a gusto con olores, colores y sensaciones.

3.         Respira. Es esencial para lograr un nivel profundo de relajación y renovar la energía del cuerpo, proveyendo oxígeno a los órganos internos y especialmente al cerebro. Para empezar, es ideal sentarse con la espalda recta y en una posición cómoda. Inhala por la nariz lenta y profundamente, sostén la respiración por cuatro segundos y exhala también lentamente. Al inhalar, el pecho no debe moverse mientras que el estómago se infla; al exhalar, el pecho se mantiene y el estómago vuelve a su estado inicial.

martes, 15 de enero de 2013

Cómo practicar la meditación Zen



Cosas que necesitas a la hora de plantearte como practicar meditación zen:

• Una almohada pequeña (conocida como un Zafu)
• Calma en el medio ambiente

Como meditar con la técnica de Zen:
1 Usa ropa suelta y no restrictiva.
2 Coloca la almohada Zafu en el suelo.
3 Siéntate en postura de medio loto, y en la medida que puedas permite que tus rodillas toquen el suelo. Hay una variedad de posiciones de meditación sentada adecuadas y aprobadas por practicantes del Zen que se pueden aprender. Elije la que más cómoda sea para ti al tiempo que mantenerla te permita lograr la estabilidad del cuerpo completo.
4 Mantén la espalda recta. Esto es esencial, ya que permite la máxima funcionalidad de tu diafragma en la respiración zen.
5 Sitúa las manos con las palmas abiertas una sobre otra en el regazo en la postura del Mudra Cósmico.
6 Mantén la boca cerrada, y presiona tu lengua suavemente contra el paladar. Esto reducirá tu necesidad de tragar saliva.
7 Respira profunda y rítmicamente.
8 El centro de gravedad en tu cuerpo debe ser el hara, situado a 2 pulgadas por debajo de tu ombligo.
9 Haz girar tu cuerpo en arcos circulares, tiende a la disminución de la circunferencia con cada giro. Mantén tu peso centrado en el hara.
10 Cuenta el número de veces que inhalas y exhalas. Al llegar a 10, vuelve atrás y empieza por 1 de nuevo.
11 Permite que los pensamientos que vienen a la mente sigan su curso. Conforme pasa el tiempo, los pensamientos externos invadirán tu meditación Zen cada vez menos.
12 La clave se llama: Práctica, práctica, práctica. Con el tiempo, tu conciencia profundizará en la meditación y comenzarás a experimentar los beneficios físicos y psicológicos de Zazen.
El objetivo de toda la práctica zen es lograr la Iluminación y trascender el ciclo de nacimiento y muerte. En la tradición Mahayana, la condición previa para la Budeidad es la Mente Bodhi, la aspiración a alcanzar la Iluminación para el beneficio de todos los seres sintientes, incluido uno mismo. La meditación zen, también conocida como zazen, se ha practicado por los budistas Zen durante siglos como una manera de olvidar el yo, abriendo la mente a la unidad del universo y alcanzar la iluminación. Su práctica y su influencia se ha extendido, y hoy multitud de personas budistas o no, usan la meditación zen como una manera segura de aprender a lograr la tranquilidad y el descanso del estrés y las tensiones de su vida cotidiana. 

lunes, 12 de noviembre de 2012

Las Runas



La práctica adivinatoria con las runas, es una de las tradiciones menos conocidas, que casi ha caído en el olvido. Las runas son signos, a la vez símbolos y alfabetos. Por si ello puede parecer poco, vemos que las runas también son formas de magia, posturas de meditación e incluso gestos rituales. Su origen se remonta a la Edad del Bronce, y quizás a un tiempo más lejano, aunque de una forma incompleta y simplificada. En su origen las runas eran pequeñas piezas de piedra, generalmente cantos rodados, aunque también las hay en arcilla y modernamente las podemos ver en juegos de cartas con diseños muy interesantes.

El Origen

La tradición rúnica es típicamente nórdica, y tuvo una gran expansión entre los pueblos celta, sajón y escandinavo, persistiendo en estos últimos en su potencial cultural bajo un aspecto decorativo y estético. La práctica de las runas era sobre todo, al margen de la escritura, algo reservado al Snorri - mago, druida, chamán-, de las civilizaciones del norte.
Elementos de sabiduría

Las runas son "instrumentos" mágicos, portadores de secretos y generadores de poder. La runa es un símbolo y como tal una emanación de energía que puede despertar nuestros sentidos o crear emociones. Pero las runas son a la vez oráculos constituyentes de rituales que los magos califican de perfectamente eficaces. El término "runa" implica la noción de "aquel que sabe", en alemán antiguo: cuchichear."Run-wita": iniciar a los secretos, por tanto, leer las runas sería algo así como "aprender a desvelar los secretos".

Cada runa tiene un significado y una apelación, en magia o brujería, teniendo varios niveles de lectura. Desde un punto de vista espiritual, la runa nos encamina hacia un sendero de vida o de evolución. Desde la perspectiva de lo psíquico nos indica aquellas capacidades que están ocultas y a las que podremos acceder mediante la meditación o el desarrollo del psiquismo. Finalmente en su consejo material, la runa nos manifiesta aquello que está por venir. Se refiere a las armas con las que podemos contar.

Métodos de consulta

Hay varias formas de interrogar la sabiduría rúnica. Cuando preguntemos lo haremos reflexionando sobre la consulta, repitiéndola tanto mental como verbalmente. Para ello, debemos cerrar los ojos un par de segundos, tomar aire y acto seguido pedir una respuesta en voz alta. Después ya podremos esperar a ver qué nos depara el destino.

Las runas pueden ser de mucha ayuda para consultar o para meditación. Para propósitos de adivinación, las runas son lanzadas o puestas al azar en un círculo dibujado sobre el suelo o una mesa. Las runas extraídas tienen alguna relación con la situación o pregunta formulada. Esta forma de adivinación es muy común, y su base está en el efecto que Carl Jung llamó sincronicidad y que los usuarios originales de las runas conocen con el nombre de Wyrd.

viernes, 12 de octubre de 2012

Beneficios de la meditación



Es posible que una de las mayores ventajas y objetivos de la meditación sea el lograr callar el incesante "bullicio" interno de nuestra mente. Ese constante fluir de pensamientos nos distrae y dificulta la concentración. Cuando logramos enfocar nuestra atención en algo específico, el nivel de creatividad aumenta de forma dramática en cualquier actividad que estemos desempeñando.

Otro beneficio de la meditación es que nos permite aprender a recibir respuestas internas a cualquier interrogante. ¿Han recibido respuestas en sus sueños o momentos de esparcimiento a preguntas importantes en sus vidas? Esos momentos de "inspiración" han sido la base de la mayoría de los grandes inventos de la historia. Por lo general ocurren sin control alguno de la persona. La meditación nos permite lograr acceso a esas fuentes internas de inspiración y conocimiento cuando lo deseamos, en vez de tener que depender de un proceso interno al azar.


Otro beneficio sumamente importante que nos rinde la meditación es que podemos aprender a controlar conscientemente las funciones del cuerpo a fin de poder aportar de manera consciente a todo proceso de curación que necesitemos. El poder de curación de la mente es superior al de cualquier método de medicina y es mediante la meditación que logramos acceso a ese potencial.

La meditación sirve para aumentar la auto-estima, la creatividad, la intuición y la auto-expresión; eliminar estrés, traumas emocionales y obstáculos mentales; superar la timidez, fobias o irritabilidad; mejorar los patrones de sueño y recordar sueños; explorar altos niveles de consciencia; aprender de manera acelerada; romper malos hábitos; eliminar náuseas, malestares físicos y facilitar la recuperación durante y después de un embarazo; curar el cuerpo de todo tipo de enfermedades y eliminar dolor.


Existen formas de aprender a meditar sin tener que invertir años de disciplina y práctica. Todo lo que se requiere es un lugar tranquilo, una media hora sin interrupciones, una reproductora de audio con un buen par de audífonos estéreo, música de relajación y la VOLUNTAD de querer meditar.

lunes, 8 de octubre de 2012

La meditación




Qué es meditar...  cómo se puede aprender a meditar ¿para qué sirve aprender a meditar?


Lo que comúnmente se denomina como meditación es una experiencia supremamente subjetiva. Para un monje la meditación bien puede ser un estado sublime de oración a través del cual busca alcanzar un nivel de éxtasis místico. En el otro extremo tenemos a personas, para quienes la meditación equivale a sentarse frente a una vertiente a observar el agua bajando entre las piedras con el fin de proveer un descanso a la mente del agobio y las preocupaciones diarias.

Las técnicas del proceso son tan diversas como las experiencias que se obtienen. Hay personas que cierran los ojos y pierden toda consciencia de su realidad presente cuando entran en distintos niveles de meditación; otras se valen de elementos físicos para concentrar su atención, como el agua  o una vela, y permanecen todo el tiempo con los ojos abiertos.

No importa el método que se emplee o la intensidad de la experiencia, el objetivo de toda meditación es alterar las ondas cerebrales para entrar, a voluntad, en niveles de consciencia distintos a nuestro estado normal. Más aún, se ha comprobado científicamente que cuando la persona pasa de un estado de consciencia a otro (cuando las ondas cerebrales registran niveles de alfa, beta, delta, teta, gama, etc.) se producen también cambios fisiológicos en el cuerpo (las extremidades aumentan de calor, al dormir se producen movimientos rápidos con los ojos, disminuyen las palpitaciones del corazón, etc.). Esto quiere decir que controlando MENTALMENTE el proceso de la meditación estamos, a la vez, controlando nuestro cuerpo. Este dato es muy importante tener en cuenta porque nos ofrece una prueba más de que con la mente podemos controlar las funciones y estado del cuerpo.


El cerebro desempeña funciones específicas cuando se encuentra en cada uno de los distintos niveles de consciencia. Cada nivel de consciencia se distingue por el tipo de frecuencia de las ondas cerebrales que se emiten y las actividades que pueden llevarse a cabo en cada nivel. Por ejemplo, cuando la persona está dormida, las ondas cerebrales registran un nivel delta. Cuando estamos concentrados en algo, las ondas cerebrales registran un nivel beta. Si se miden las ondas cerebrales de un monje en profunda meditación descubrimos que está emitiendo ondas cerebrales al nivel de gama. De manera que, dependiendo del nivel de las ondas cerebrales en que se encuentra el cerebro, nos resulta posible desempeñar plenamente ciertas funciones como sería el sueño, la concentración o la profunda meditación.

Por lo general, al empezar una meditación, se comienza con un proceso de concentración mental, disciplina, perseverancia y sobre todo práctica. El cometido es, con nuestra intención, lograr generar las ondas cerebrales que nos llevan a los distintos niveles de consciencia en los cuales podemos desempeñar diferentes funciones. Pero, más allá de un esfuerzo consciente de concentración, ¿existen otras formas de controlar las ondas cerebrales? ¡Sí!

Uno de los medios más efectivos (y fáciles) es el sonido (música, tonos, vibraciones, sonidos de ambiente, etc.). A eso se debe el uso de cánticos, plegarias con sonidos repetidos (como las letanías del rosario), himnos, campanas, tambores, etc. de los cuales se han valido todas las religiones y ritos a través de la historia. El sonido puede hacer que sin ningún, o poco esfuerzo de nuestra parte, se alteren la ondas cerebrales llevándonos rápidamente a distintos niveles de consciencia.


La meditación es una experiencia que va madurando y evolucionando a medida que aprendemos a controlar conscientemente el proceso. Pero ¿por qué o para qué necesitamos esforzamos en aprender a meditar?

Son muchas las personas que viven toda su vida sin el menor interés en sentarse con las piernas cruzadas a meditar... ¡no por ello sus vidas dejan de ser altamente productivas y satisfactorias! Más aún, en las culturas occidentales la meditación no es algo que se propicia de manera alguna. Sin embargo puede proveernos beneficios realmente importantes en nuestra vida cotidiana. 

martes, 8 de mayo de 2012

¿Cómo atraer la energía positiva a tu vida?



La energía es lo que mueve al mundo. Es el motor por el cual somos capaces de hacer lo que nos proponemos y se incrementa cuando tenemos a las fuerzas naturales y sobrenaturales de nuestro lado.
La manifestación de la energía es la vibra. Químicamente hablando, esta es el movimiento interno de cada ser o cuerpo, producido a su vez, por el movimiento del electrón o partícula de carga negativa alrededor de uno de nuestros incontables átomos.

Todos nos encontramos en un estado de vibración constante, por eso te damos algunos consejos para que aumentes considerablemente tus niveles de buena vibra o energía positiva. Pon en práctica estos hábitos que además de atraer el poder energético, también contribuyen a tener una buena salud:

•            Ayuno: Una vez por semana debemos limpiar nuestro organismo solo consumiendo agua y frutas que también contengan grandes cantidades del vital líquido.

•            Alimentación: Evita las grasas saturadas y comida chatarra, reemplázalas por frutas, verduras, cereales y carne de soya consumidos en pequeñas porciones varias veces al día.

•            Respiración: Realiza inhalaciones y exhalaciones de manera pausada, pon atención en llenar el abdomen y los pulmones de aire. Esto oxigena tu cerebro.

•            Meditación y oración: Date un tiempo para escuchar a Dios y hablar con él.

•            Mantralización: Recita cantos a Buda, pronunciando cada palabra de forma clara y a un nivel de voz suave.

•            Coherencia: Haz que tus pensamientos, palabras y acciones estén ligadas sin contradecirse.

•            Energía sexual: Lleva una vida sexual basada en el amor y la ternura, sin ningún tipo de violencia de por medio.

•            Vive el presente: Cicatriza ya las heridas del pasado y no pienses en el futuro con ansiedad.

Tal vez al comienzo sea difícil poner en práctica todos estos hábitos a diario -sobre todo, los referidos a la meditación-, puedes alternarlos un día sí y otro no hasta que con la costumbre se vuelva natural llevarlos a cabo. Mucha fuerza y buena vibra.